Con un calor que hace dormir a los pájaros , durante la tarde de un verano en el que solo se oye el cántico incesante y rapidísimo de las cigarras , desvelado de siesta , me paseo por la ciudad que me vio crecer . Inconscientemente mis pasos se dirigen hacia lo que parece ser el punto más llamativo de la ciudad , la catedral .Despacito , correr en momentos así no solo es de locos sino innecesario , rodeo su perímetro hacia la derecha dirigiéndome ,bien lo se , a la plaza que da a la entrada principal , lugar de eterno reposo para muchos de sus ya fallecidos habitantes , el antiguo camposanto hoy en día desaparecido . Ante mí se encuentra el murete que avisa que hasta aquí el paso es franco y fácil , de ahí en adelante cada cual asume el riesgo ... como en San Juan , aquí me siento , ya no tengo edad de explorar caminos repletos de chumberas . Y entonces levanto la mirada y a medida que va aclarándose la vista se abre ante mi el valle del Alagón , plagado de los colores de los distintos cultivos que acoge , maíz , tabaco , tomates ... , en lontananza frenado por montes donde se esconden ,liebres y conejos, jabalís y venados , y muchos más , cruzado de izquierda a derecha por un río que siempre lleva agua , algunas veces incluso demasiada , entre él y mi persona , impertérrito ante el paso del tiempo se encuentra el puente . Chocante imagen la de esta maravilla de pilares romanos que por capricho de la naturaleza ha sido despojada de lo que antaño fue su motivo de ser , dejándolo en apariencia desnudo de su esencia . En apariencia .
Sin embargo pregúntale a cualquiera que camine o halla caminado por él, o tan siquiera lo halla visto , si le parece algo superfluo , algo que por innecesario quitarías de en medio , pregúntale a cualquier coriano ; todos los cuales , alguna vez de niños se han subido por sus piedras , se han pelado las rodillas por alguna batalla librada en tan impresiónate fortaleza o ya de mozos han paseado del brazo de alguna chica orgullos de poder mostrarle el poderío de su puente , o incluso de ancianos , han recorrido su pétreo sendero calentando sus hueso con el tibio sol de algún atardecer de primavera ; pregúntales pues a ellos , si les sobra un puente .
Si alguna vez tienes la ocasión , camina sobre él , pasa tu mano sobre su petril y con un ejercicio de buena fe imagina alguna de las historias que estas viejas piedras , que tan bien colocadas fueron en su día , podrían contarte .
Fúndete con él , y serás participe del secreto de su sobria belleza , de su orgullo de puente “sin sentido”
Deja volar tu imaginación y evoca tiempos pretéritos , en los que toda clase de gentes se salvaban de tener que luchar contra el río , de carromatos cargados de los productos arrancados con mil sudores a la tierra , transportados desde la fértil vega , por los caminos que desde el puente parten , hasta sus cuatros puertas , dos romanas y otra dos mediales , de la muy noble y muy leal ciudad .
Posa tus ojos sobre los suyos , y veras ríos de lágrimas y sangre , ahorradas y derramadas ambas.
No te rías ni compadezcas de él por su “desgracia” . no lo desprecies por no “cumplir su cometido “ no ablandarán sus piedras críticas necias y en cambio sí su alma cualquier parabién que le dispenses . Es puente , si , pero es distinto de otros de sus hermanos:
Porque por entre los arcos del puente , por si no sabes , no fluye el agua del río . Y la verdad , bendita la falta que le hace.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
5 comentarios:
Antiguamente se decía y bien lo sabes, " Coria, puente sin río y río sin puente", eso cuando se cruzaba el río en barca, eso cuentan las abuelas.
Yo he visto este paisaje, y he entretenido y recreado mi vista durante largo rato en él. Es tal y como lo cuentas. Tus palabras son la mejor de las fotografías. Me ha encantado.
Enhorabuena, lo he visto en mi recuerdo.....por cierto, este año ¿irás a los San juanes?
Pepe : describes tan perfecto, cada forma ,cada detalle, que no hay necesidad de verlo ni en persona ni impreso, motivas la imaginaciòn que casi se toca, se huele, se siente. Pero si que dan ganas , muichas ganas de ir!
felicidades y gracias por visitar mi pequeño espacio.
Lo conozco, pero me has hecho sentirlo.
Un abrazo
Publicar un comentario